3.30.2012

#6


The Birds-The Collectors' Guide To Rare British Birds
Todo comenzó buscando versiones del La Poupée Qui Fait Non de Michel Polnareff. Había para todos los gustos: Jimi Hendrix, Johnny Hallyday, Saint Etienne, Cristina o The Birds. Precisamente fue esta última la que más llamó mi atención. Curioseé por ahí y conseguí esta compilación de tan largo nombre en la que (creo) están todas las canciones que The Birds grabaron como grupo. El disco en sí no tiene desperdicio, es una sucesión de excelso rhythm and blues sesentero.
Como curiosidad decir que  Ronnie Wood, actual guitarrista de los Rolling Stones, empezó su carrera en las filas de este grupo inglés. Si no estoy equivocado creo que la melenita negra del segundo tipo empezando por la izquierda es la de Wood.
Un detalle: La Poupée Qui Fait Non como tal está en el corte quince, pero en el corte doce hay otra versión del tema, aunque lleva un nombre distinto.

The Collectors' Guide To Rare British Birds

3.28.2012

#5


Pixies-Bossanova
La era digital ha traído consigo grandes ventajas a la hora de poder escuchar música, pero también tiene algún inconveniente que se nos puede pasar por alto si uno no se para un rato a pensar. 
La facilidad de conseguir discos puede hacer que un producto cultural se convierta en poco más que una muesca en la culata de un desprestigiado pistolero. Reconozco que eso me ha pasado a mí con este disco. Me lo descargué por pura avaricia acumulativa y no lo había escuchado hasta hoy. Y probablemente se hubiera quedado en la recámara largo tiempo de no ser por la cuestión azarosa que nos viene ocupando estos días. 
Estoy escuchando el disco mientras escribo estas palabras, pero creo que es demasiado pronto para escribir algo que suene medianamente coherente. Así que lo mejor será que cada uno/a lo descubra en solitario.

3.26.2012

#4


Napoleón Solo-Napoleón Solo en la ópera
Una noche pincharon una canción de este grupo en una fiesta. Me quedé un rato embobado escuchándola y cuando terminó pregunté cómo se llamaba. Tiene que acabar. Guardé este título en la memoria del móvil y al día siguiente conseguí el disco en el que estaba incluida. Se trata del primer LP de los granadinos Napoleón Solo. Puse el disco un par de veces pero nunca llegó a cautivarme del todo. Eso sí, el tema que me me dejó embobado en aquel bar, sigue pareciéndome superlativo.

Napoleón Solo en la ópera

3.23.2012

#3


Jethro Tull-Benefit
Este es uno de los últimos discos que han caído en mis manos. Escuché With you there to help me (primer corte) en Islas de Robinson de Radio 3 (RNE) y sentí la necesidad de recuperar el álbum entero.
Tengo la sensación de que parte de la grandeza de las canciones de este disco fue eclipsada por el álbum que Jethro Tull publicaron un añito después. Benefit se publicó en 1970 y Aqualung (obra maestra de los británicos y uno de los mejores discos de la Historia) en 1971. Y claro, al revisar los discos publicados en un período de tiempo determinado, las obras maestras llaman más nuestra atención y dejan en un segundo plano al resto. Así es la vida.

3.21.2012

#2


Gentleman Jesse and his men-Gentleman Jesse and his men
Descubrí este grupo por casualidad. Mi intención era actualizar mis conocimientos acerca de la escena del power pop y en todos los sitios aparecía este disco. Y con razón. No en vano este álbum es un superlativo muestrario de consecutivos homenajes a la new wave setentera. 
En su momento All I Need Tonight (Is You) [tercer corte del disco] se colocó en el primer puesto de mi lista de temas más escuchados. Ponía la canción una y otra vez sin ningún tipo de mesura. Luego rebajé mi euforia y fui descubriendo todo el disco con la atención que éste merece.
La portada es un claro homenaje al This Year's Model (1978) de Costello. Compruébenlo ustedes:


3.19.2012

#1


Quique González-Avería y Redención #7
Empezamos esta suerte de colección hecha al azar con el séptimo álbum de la carrera de Quique González. Las canciones de Avería y Redención #7 imponen el respeto que su autor supo ganarse para ellas y para sí mismo a lo largo de diez años. Dicho esto he de reconocer que este disco nunca estará entre mis favoritos del madrileño. Siempre he tenido la sensación de que le sobraba alguna canción.
De entre los diecisiete temas me quedo con Trucos fáciles para días duros (tema décimocuarto). Recuerdo que me pasé todo un año usando esta canción para despertarme por la mañana. Sólo con escuchar los primeros acordes de Trucos fáciles para días duros puedo retroceder a aquellos buenos tiempos en los que no había crisis.

3.17.2012

Cuando el azar se pone a trabajar

Imagínense que metiésemos todos los discos de una colección (la mía para no ir demasiado lejos de casa) en un hipotético saco, revolviésemos ese saco con fuerza y sacásemos discos de forma aleatoria. La colección podría juntar a Vivaldi con Basement Jaxx, a The Beatles con Carlos Chaouen o a Los Brincos con Donna Regina. Las combinaciones podrían ser resultonas y la heterogeneidad daría gran valor al conjunto que podría salir de este ejercicio azaroso. 
Pues vamos a ver qué sale. Como no tengo un saco vamos a usar la colección digital, que facilita las cosas. De esta forma todos los lunes, miércoles y viernes escogeremos por azar un disco. Las entradas llevarán por título un número para diferenciarlas de los discos escogidos con arbitrariedad. No colgaremos los enlaces para descargar los discos sino el enlace de spotify. No obstante si a alguien le interesa el disco en mp3 que me lo diga y yo se lo facilitaré sin ningún problema.
Este ejercicio se prolongará a lo largo de un mes. Empezaremos el lunes 19 de marzo y terminaremos el viernes 20 de abril. 
No se me ha ocurrido una mejor forma de darle la bienvenida a la primavera. Aunque tampoco lo he pensado demasiado.
Hasta el lunes...

3.06.2012

Klaus & Kinski-Herreros y fatigas


¿Nunca le ha sucedido que escucha un disco por primera vez y le parece regulero, lo escucha otra vez y le parece algo menos regulero y lo escucha cien veces más y acaba pareciéndole grabado especialmente para sus oídos? A mí sí. La última vez con este disco. Cuando llevaba noventa y nueve ya sabía que me había enamorado. Y nadie podía remediarlo.
Herreros y fatigas es una obra delicada, sutil, cargada del dramatismo que la aterciopeladísima voz de Marina añade a todo lo que graba y con la calidad compositiva que Alejandro se autoimpone en todos sus trabajos discográficos.
El disco se abre y se cierra con las que creo que son las mejores canciones. La duda ofende y Buceador son mis temas fetiches. Por el medio destacaría Soneto, canon secular de cómo hacer una bonita canción de amor.
Herreros y fatigas se ha editado en cd y en vinilo. El vinilo contiene un código para poder descargar el disco en Mp3 de 320 kbps.

2.29.2012

Cincuenta años de música


Uno de estos días se van a cumplir (o se han cumplido ya) cincuenta años desde la primera aparición de una cinta de casete en el mercado. Mucho más analógicas que el cd y sin el encanto retro del vinilo, las cintas fueron quedando relegadas a las guanteras de los viejos coches, y cuando esos viejos coches iban al desguace las cintas los acompañaban. 
Mis primeras copias fueron de Parchís y alguna BSO de Disney (La Bella y la Bestia si no recuerdo mal). Luego vendrían Bom Bom Chip, alguna cinta grabada de la radio y alguna de Kiss o Black Sabbath. Muchas de éstas se tiraron a la basura, otras fueron regaladas a primos y algunas simplemente desaparecieron sin más.
Hace algunos meses leí que Dinosaur Jr. iban a publicar una edición especial en casete de sus tres primeros discos. Esta edición era limitada y numerada a mano. En ese momento, al leer esta noticia, me volví a acordar de mis viejas casetes, de los viajes en coche escuchando a Los Pecos, pasando de la cara A a la B una y otra vez hasta que alguien protestaba y entonces mi padre cambiaba la cinta de Los Pecos por una de Juan Pardo.
Decían en la radio que sólo los mayores de veinte nos acordábamos ya de las cintas. En ese momento descubrí mi recién estrenada madurez al recordar las noches en las que no me dormía hasta que no sonara esto en mi walkman.
Han pasado diez años desde la última vez que escuché una de mis viejas casetes, pero en ellas, en esas mañanas de domingo en el rastro rebuscando en polvorientas cajas de cartón las cintas de los conjuntos (sustantivo con el que mi padre se refiere siempre a los grupos), es donde nació toda la curiosidad musical que hoy me hace escribir este blog.

2.18.2012

Instantes

Ha muerto Enrique Sierra. Durante un instante me acuerdo de aquella película (Shacky Carmine) en la que participó. Interpretaba al guitarrista de una banda, papel que tendría memorizado desde sus años con Kaka de Luxe. En un segundo instante le pongo cara al bajista de aquella ficticia formación.
Durante otro instante, más breve aún que los anteriores, me acuerdo de algún concierto de Santiago Auserón. Recordé aquel que ofreció enfrente de la playa de Poniente este verano. Siguen los instantes y yo sigo en el verano, en los conciertos del verano. Como en ese otro concierto de Sr. Chinarro y Nacho Vegas y José Ignacio Lapido y....
Entonces, en el penúltimo instante, suenan los acordes de Enamorado de la moda juvenil, esa cancioncilla que tiene tanto de exitosa como de teatrera. En una décima de segundo mi pensamiento se posa justo encima del flequillito rubio de Santiago Auserón. ¡Qué ridículo estaba! En fin, que me he acordado de todo esto después de saber que Radio Futura jamás se volverán a reunir. Y es una lástima. Por un instante habíamos pensado que los ochenta salían a nuestro encuentro.

2.05.2012

El arte de repetir

 
















Muchas veces siento la necesidad de ver una película quince días después de haberla visto por cuarta o quinta vez. Si le cuento esto a alguien, ese alguien se sorprende, me mira con el ceño fruncido y me pregunta si no me cansa ver tantas veces la misma película. Obviamente no. Si la película es buena cómo es posible que te canse. Aproximadamente una vez cada quince días suelo escuchar el After the Gold Rush de Neil Young. Supongo que esto no extrañe a nadie (bueno igual a Neil si le extrañaría, pero sólo sería por falsa modestia). Ahora bien, el hecho de volver a ver una película parece abrir llagas en la piel de las personas de mi alrededor. Pues sí. Lo hago. Y no me canso. 
Durante una temporada vi un par de veces al mes The Straight Story de David Lynch. Y no me sentía mal. No sentía que estaba perdiendo el tiempo. Todo lo contrario; no sé cómo se puede aprovechar mejor el tiempo que con una bella historia construida sobre un bello fondo sonoro.
Cierto es que después de un año la llama se apaga y el número de veces va decreciendo hasta llegar a un número normal (¿una vez al año es un número normal?), pero no será por cansancio. Igual es por saciación.
Parece ser que mi capacidad de saciación está atrofiada, al menos no funciona como marca la norma.
Y para seguir con la tradición prometo volver a ver L'Illusionniste de Sylvain Chomet, probablemente la mejor película de animación de la que he podido ser espectador.

1.26.2012

Belle & Sebastian-The boy with the arab strap


Tiene este disco algo de sensual (con n, no con x), algo de  sexual (con x, no con n) y algo de romántico. A partes iguales; un tercio de cada cosa. Es el tercer Lp de Belle & Sebastian.
La primera referencia que tuve acerca de este álbum es esta. En la película Alta Fidelidad suena Seymour Stein, sexto corte del disco. Se me quedó la melodía en la cabeza y hasta que no escuché la canción veintisiete veces no conseguí dejar de canturrearla por todos los rincones de la ciudad. 
The boy with the arab strap es un Lp de melodías pop agridulces que llevan impresas la típica flema que caracteriza a Belle & Sebastian. Está considerado como el mejor trabajo del grupo. Probablemente lo sea.

1.21.2012

Primero nos enseñan a leer y luego nos esconden los libros


Hoy no hablaremos de ningún disco o película. Pido perdón antes de tiempo por esta digresión. Pero se me antoja más necesaria que nunca.
Probablemente ya se hayan dado cuenta de que estamos sumidos en una profunda crisis económica (yo también añadiría política, ética y moral). Áreas como la sanidad o la educación sufren severos recortes que empequeñecen nuestro presente y enturbian nuestro futuro. La cultura no sufre recortes, la cultura ha sido casi eliminada, cercenada de nuestras instituciones públicas. Sin ir más lejos, el Ministerio de Cultura se ha disipado entre vaguedades y naderías, equiparando, a todos los efectos, el deporte y la cultura. ¿Es legítimo?
Una sociedad que no defiende la cultura está condenada a la oscuridad, y en la oscuridad no se ve nada. Y si no vemos nada, los que nos gobiernan pueden hacer lo que les venga en gana, sin contar con el juicio o la critica de ningún fulano.
La revolución cultural que much@s habían anunciado con el advenimiento de la ficticia era de la información se ha quedado en una cacerolada (de la información) enfrente de la puerta de un ministerio.
Más datos que nos hacen sospechar. A mi alrededor veo cómo el poder va ocupando descaradamente todas las áreas que la cultura ocupaba (o que debería ocupar) por derecho propio. A los poderosos les asusta la cultura, por eso cuando están en la cima es lo primero que echan abajo.
Cuando las alcaldesas nos preguntan qué conciertos queremos en verano, nosotros respondemos U2 y Bruce Springsteen. Nos traerán a Camela y alguna zarzuela. Nos cierran centros de arte y festivales literarios, pero tienen la impostada decencia de preguntarnos antes de hacer lo que ya tenían pensado hacer desde el principio.
Jamás la economía debería estar por delante de la cultura (de la educación, de la sanidad...). Pero lo está.  La cultura está condicionada por la economía, como también lo está el poder. ¿Tiene remedio? ¿Tiene sentido? Repito, ¿es legítimo?

1.14.2012

Cuando éramos los reyes de Hide Park


No soy viejo. Temo serlo algún día, pero de momento no lo soy. Sin embargo van apareciendo en mí ciertos recuerdos y nostalgias (recuerdos nostálgicos) propios de edades más cercanas a la alopecia que al acné. Y pensando en estas cosas se me han venido a la cabeza un par de canciones en las que también se describen ciertas correrías y experiencias adolescentes. Ahí van los dos temas.

Cuando éramos reyes de Quique González.
Es la típica canción que sólo se puede escribir cuando estás alrededor de la treintena. No me imagino a Quique componiendo actualmente una canción como esta. La canción está incluida en Personal, primer disco del madrileño.




Hyde Park de Cooper.
Es la canción que abría el álbum Aeropuerto de Cooper. Con un poso más nostálgico que la anterior, esta canción va desgranando los recuerdos de una estancia en Londres al amparo del verde abrazo de Hyde Park.
Por cierto, Elefant Records publicó un Ep para celebrar el Record Store Day Spain, que contiene en su cara A este tema en directo. Recomendadísimo.

1.02.2012

Fernando Arrabal-Carta al General Franco


Debido a la perpetua insistencia de algunos medios de comunicación, la primera imagen que me viene a la cabeza al leer el nombre de Fernando Arrabal es aquella en la que el dramaturgo se recrea en su especial opinión acerca del milenarismo con evidentes síntomas de embriaguez.
La cerrazón de algunos programadores televisivos no debería poder más que la realidad. Y la realidad es que la obra de Arrabal es extensa, heterogénea y culturalmente rentable.
Estos primeros días del 2012 he podido leer el libro Carta al General Franco, publicado en 1972 en París. Pocas veces un título resume tan bien el contenido de una obra literaria. En formato epistolar, Fernando Arrabal repasa algunos de los horrores a los que el destinatario de su misiva le condenó a él y a todo su país. A partir de la desaparición de su padre, Arrabal expone sin el más mínimo odio o rencor todo el daño que el régimen franquista supuso en su vida.
En un ejercicio que se nos antoja terapéutico, Arrabal agarra la pesada carga que supuso en su vida la represión, la censura, el odio, la incomprensión, la necedad y la muerte —sobre todo la muerte— y la deposita sobre los hombros de su responsable.
La media sonrisa que se dibuja en mi boca imaginándome al tirano leyendo la carta, con el pulso parkinsoniano y repasando con su aflautada voz algunos parrafos en voz alta, se borra al caer en la cuenta de que es muy probable que Franco jamás leyese ni una sola palabra de esta carta dirigida a su persona. Y es una pena, porque es un libro precioso. Y además es un estupendo ejercicio de memoria histórica. Ambas cosas le hubieran venido de perlas a Francisco Franco.

En aquella época ¿era huérfano?
¿Qué pasó con mi padre?

Creo que tengo derecho a pedir explicaciones a usted y a sus ministros.
Un hombre enterraba mis pies en la arena. Era la playa de Melilla. Recuerdo sus manos sobre mis piernas. Tenia tres años. Mientras que el sol brillaba, el corazón y el diamante estallaban en infinitas gotas de agua.
Cuando me preguntan quién es el ser que más me ha influido, respondo que fue un ser del que sólo llego a recordar sus manos junto a mis pies: mi padre.